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TRATAMIENTOS DEL LUPUS
Las terapias utilizadas para tratar el lupus son tan
variadas como la enfermedad misma. Ya que ningún
paciente del lupus es idéntico a otro, el tratamiento
debe ser adaptado a los síntomas particulares de cada
paciente. El objetivo del tratamiento es disminuir la
actividad de la enfermedad para que el paciente tenga
mayor posibilidad de vivir una vida lo más normal
posible. En general, se puede decir con seguridad que
una actividad leve de la enfermedad no requiere más que
un tratamiento leve, mientras que manifestaciones
severas de la enfermedad requieren intervenciones
terapéuticas agresivas. Sin embargo, se debe de
enfatizar que todos los medicamentos pueden causar
efectos secundarios, y que es de suma importancia que el
doctor mida el potencial del beneficio contra los
riesgos de medicamentos específicos. Como regla
general, medicamentos moderados tienen efectos
secundarios moderados, y tratamientos más agresivos son
asociados con efectos secundarios mucho más serios.
¡Infórmese! Su médico es solo una fuente de información
acerca de medicamentos. Otras fuentes incluyen La
Alianza, su farmacéutico, hojas informativas del
medicamento, referencias de escritorio para médicos (Physician
Desk Reference, o PDR),
el manual Merck, sitios de Internet, como también los
tantos libros escritos sobre el lupus. ¡Su agencia
local del lupus puede orientarlo en mejor dirección!
Para dolores menores de coyunturas y músculos,
medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (AINES, o
en inglés,
nonsteroidal anti-inflammatory drugs-NSAIDs)
(ibuprofeno; naproxen) o paracetamol (Tylenol®) pueden
ser suficiente. Para erupciones leves, cremas y
ungüentos pueden bastar, mientras que sarpullidos
severos u otros síntomas significativos pueden requerir
corticoesteroides (Prednisona) o medicamentos
antimalariales (hidroxicloroquina: Plaquenil®).
Aquellos pacientes con la enfermedad muy activa que
pueden padecer de disfunción de órganos (como por
ejemplo, enfermedad lúpica de los riñones, Lupus
Kidney disease), requerirán corticoesteroides y/o
agentes inmunosupresivos (azatioprina: Imuran®;
ciclofosfamida: Cytoxan®). Anticoagulantes (warfarin:
Coumadin) generalmente son utilizados en pacientes
que muestran una tendencia de manifestar coágulos de
sangre. En ciertas ocasiones, médicos utilizarán
fármacos (metotrexato; mycophenolate: Cellcept®;
leflunomide: arava®; talidomida) que han sido
exitosos en pacientes con otras enfermedades autoinmunes
similares al lupus. Además, algunos medicamentos son
usados para arrestar los afectos adversos a los fármacos
utilizados para controlar la actividad de la enfermedad
principal. Ejemplos comunes incluyen el uso de
medicamentos para prevenir la osteoporosis en pacientes
tomando corticoesteroides, o agentes estomacales
protectivos para pacientes tomando los AINE. En los
últimos diez años ha habido actividad sin precedente en
el campo del desarrollo de fármacos para el tratamiento
de enfermedades autoinmunes. Aunque un medicamento para
el lupus aún está por aprobarse, varios se están
elaborando y muestran un futuro prometedor de
proporcionar tratamientos más seguros y efectivos para
los pacientes con lupus.
Para
resumir, hay muchos tipos diferentes de medicamentos
utilizados para tratar al lupus. Cuál es utilizado
depende de manifestaciones específicas necesitadas de
tratamiento, como también la actividad y severidad de la
enfermedad en el paciente. La mayoría de doctores hará
una lista de todas las manifestaciones del paciente en
orden de más a menos severas. Después, el médico deberá
escoger el fármaco menos agresivo y la dosis menor de
éste que controlará la manifestación más seria de la
enfermedad. Generalmente, las manifestaciones menos
severas se pondrán bajo control mientras las más serias
responden. No
tema hacer preguntas.
Entienda lo
que su doctor quiere lograr con el tratamiento y
entienda lo que los medicamentos harán por usted al
igual que cómo éstos afectarán su cuerpo.
Información proporcionada por el Dr.
Richard Furie, del Hospital de la Universidad de North
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